Verdades colectivas

En esta vida sólo hay tres cosas: sexo, alcohol y fútbol.
Se me vino éste recuerdo así, solito y de repente.

Tendría unos doce años cuando un tipo de unos veinticinco, decidió que yo era la indicada para guardar tanta sapiencia en mi inconsciente.

Hoy parece ser el día indicado, el momento en que me inundó toda la sabiduría en un invaluable eructo mental. Y es que estos tres elementos son la base de toda una cosmogonía de mentiras colectivas.
- El árbitro está vendido.
- Me eché botella y media y yo enterísimo.
- Duré toda la noche.
- Perdimos el partido por estrategia.
- No me dan crudas.
- Fue fuera de lugar. (aplica a los tres elementos.)
- El vodka no huele.
- México ahora si trae buen equipo.
- ¡Estuvo excelente! El mejor de la temporada. (También aplica a los tres elementos.)

Quizá son dimensiones paralelas que se entremezclan y conviven. O ¿Solo se entremezclan? No sé. Aunque todos, casi todos, o bueno unos cuantos quisieran vivir en un mundo de sexo alcohol y fútbol, vivimos en el espacio de las mentiras colectivas. En dónde aunque andamos sin buscarlas, las encontramos sin querer.

Save the World!

Dejar de fumar. Estudiar más. Dedicarle mas tiempo a lo que me gusta. Comer sano. Hacer ejercicio. Bla bla bla.

Tras un profundo estudio de lo realmente importante para cambiar al mundo. Llegué a una conclusión que quiero compartirles, para que la próxima vez que piensen en deseos o propósitos los tomen en cuenta.

Evitando cualquiera de estos podremos hacer algo por el bien y el futuro de la humanidad.

Deseos Navideños

Pido deseos cuando hay estrellas once días seguidos, cuando sale la primera estrella del día, cuando pasa una estrella fugaz y cuando es mi cumpleaños
Pido deseos para deshacer esos deseos cuando son las 11:11, 4:44, 5:55, etc, cuando soplo dientes de león, cuando veo coches rosas y cuando se me cae una pestaña.
Pido deseos que deshagan los deseos que deshice cuando entro a una iglesia nueva, digo alguna palabra al mismo tiempo que alguien más, tiro una moneda a una fuente o encuentro una de diez centavos en la calle.
Así que, al final unos deseos anulan a los otros que anularon a unos pasados. Por eso necesito de estas fechas; para volver a pedir deseos.

En una Palabra.

Señora.
- ¿Señora?
- Si.
- ¿Mmm ¿Lady Di?
- No.
- ¿Mary Shelley?
- No.
- Ya sé, la señora del huipil, ¿Cómo se llama? Rigoberta Menchú.
- No.
- Ya sé, Guadalupe Victoria.
- No.
Tiempo.
- ¿Quién era?
- Chubaca.

Esposo de Ana Frank.
Tiempo.
Julio Frenk.

Inequidad

A Ln le caben cincuenta y cinco bombones en la boca. Zt puede comerse un plato de chilaquiles de un bocado. Sw inventa una canción con la palabra que tú escojas. A Pt le cabe el puño en la boca. Rl puede tomar agua parado de cabeza. Mr sale con dos a la vez. Ninguno sabe de la existencia del otro. Fr imita el sonido de los guajolotes. Mt se toma ochenta mililitros de calcio de un trago. Rj atrae a los peces. Rb siempre sabe que decir.
Yo… yo llegué tarde a la repartición de talentos.

Patinando en el Infierno

La última vez que crashé una boda estaban terminando de poner la pista del zócalo. Valentina Opar, que así me llamaba yo ese día, decidió que; ir a esa pista era el mejor plan del mundo. Mi acompañante, algo Fundador, (mala malísima memoria) prometió llevarme.

Primera fila, 45 minutos formada con un montón de escuincles que se fueron de pinta.
-Unos patines del diez y otros del cinco porfa.
-No, del cinco ya no hay.
-Bueno cinco y medio.
-No hay medios números.
-Bueno cuatro y medio.
-Deja ver si te los consigo.

Segunda fila un montón más de gente. Entrale por tus patines. Patines bonitos, bien organizadito. Yo doble calcetín. Una niña formada a lado de mí no compartía mis precauciones.
- No te puedo dar patines si no traes calcetines.
-¿Por que?
- Por que sino se apestan los patines.
- A mi no me huelen los pies.
Me la encontré haciendo equilibrios en el hielo evitando la conglomeración de la bardita.


Ahora si todo listo vámonos para adentro. Con poner un patín en el hielo, supe que ese era el infierno mas divertido imaginable. Dante habría sentido algo parecido cuando el 95% de los condenados caía al suelo intentando llevarlo con ellos. En vez de llanto había carcajadas. En vez de criaturas diabólicas, instructores, que tiraban al pasar, a los que mas o menos se mantenían en pie. El dolor, la sangre y los golpes causaban emoción. Supuse que Marcelo Ebrard desde el último círculo estaba aplaudiendo.

La caníbal

Traje sastre negro, a la moda, bolsa grande que servía de portafolio; donde guardaba los papeles del juzgado. La perseguía una estela de piropos mientras caminaba en las calles del centro de la ciudad. Ella no los oía, como quien oye algo tan frecuente que las palabras pierden sentido. Alto.
- Joven hola le pido una coca.
La mirada descarada del “marchante” de jugos no la inmuta.
-Ah y también un jugo de mango.
-Oooosss eso ya sería canibalismo. Si mango no come mango.
El marchante le había arrancado una sonrisa.
-Gracias.

Lo que quedó de los SWEETS

2004
Sonríe, Fija la mirada por unos segundos, escóndela, deja que se acerque, acéptale algo de tomar, dale tu teléfono, deja que se enamore un poquito, sal con él un mes y no lo vuelvas a ver. Si sales con él más de un mes quedas amonestada. Si te enamoras pichas drinks.

Sexto de prepa. 15 niñas jugando a repartir justicia.
Para darles una idea:
Mt sale con “tipo del antro” tipo del antro tiene canas y aparentemente ve duendes en sus viajes. Rv va a una boda con “Target” Target le regala flores y a la fecha sigue queriendo con ella. Bl sale con % por un café. Tiempo después se encuentran, hoy son novios. X sale con x que la lleva a conocer a sus papas. Etc etc.

Camino por el Hotel (el antro que alguna vez fue bueno) Zm viene a lado de mi.

- No tengo “sweet” para el próximo mes.
- No te preocu….
Zm ya no está el tipo de la mesa de atrás la tiene agarrada del brazo, la jalo, ¡Vámonos!
- No espérame, bueno te veo después.

-Me habló el del antro. ¡Voy a salir con él!

2007
Este sábado cobro drinks, en la boda de Zm con el tipo de la mesa de atrás.

¡Que me voy!

No tengo universidad. No tengo departamento. No tengo roomies. No tengo permiso. No tengo parientes allá. No tengo boleto de avión. No tengo Euros. No tengo trabajo. No tengo ganas de quedarme. Agarro mi maleta y me voy a Madrid.

Mímesis

-¡Hola!

(Acuérdate, ¿exnovio de la hermana de una amiga? ¿compañerito? ¿amigo de... quién? Rápido ¿Mario?¿Luis?)
-¡Hola! ( por si las dudas, muy de beso y abrazo) ¿Qué haces aqui?

-Yo aqui trabajo. ¿Te ayudo en algo?

Contesta cualquier cosa, no te rías, que no se de cuenta que lo confundiste ¿lo confundí? pero si es... ¿quién es? quien sabe, pero tiene bonitos ojos. No no, roja no. Concéntrate.)
-Ay, esque... vengo por unas... bolsitas chiquitas, mas chiquitas ¿tienes? (ahora si, corre que corre pa fuera. Mi mamá en la caja. La veo con mas gusto que nunca. Camino, casi troto hacia ella con la carcajada a todo. De plano me interceptan.)

-¿Te sirven estas?

Abro la boca, Nada. se me comunica que hay huegla de palabras inteligentes. -Mira te presento a mi mamá. ( muy de beso y abrazo.)