Verdades colectivas
En esta vida sólo hay tres cosas: sexo, alcohol y fútbol.
Se me vino éste recuerdo así, solito y de repente.
Tendría unos doce años cuando un tipo de unos veinticinco, decidió que yo era la indicada para guardar tanta sapiencia en mi inconsciente.
Hoy parece ser el día indicado, el momento en que me inundó toda la sabiduría en un invaluable eructo mental. Y es que estos tres elementos son la base de toda una cosmogonía de mentiras colectivas.
- El árbitro está vendido.
- Me eché botella y media y yo enterísimo.
- Duré toda la noche.
- Perdimos el partido por estrategia.
- No me dan crudas.
- Fue fuera de lugar. (aplica a los tres elementos.)
- El vodka no huele.
- México ahora si trae buen equipo.
- ¡Estuvo excelente! El mejor de la temporada. (También aplica a los tres elementos.)
Quizá son dimensiones paralelas que se entremezclan y conviven. O ¿Solo se entremezclan? No sé. Aunque todos, casi todos, o bueno unos cuantos quisieran vivir en un mundo de sexo alcohol y fútbol, vivimos en el espacio de las mentiras colectivas. En dónde aunque andamos sin buscarlas, las encontramos sin querer.

