Dos caras
Encontré amigos, chacotee un rato y cuando regresé a mi mesa la polo azul clarito estaba ahí parado. Hacía preguntas raras, había perdido todo el encanto. Intente irme.
-Quieres algo de tomar.
-No, en serio ya me voy.
-Ya, aunque sea una botellita de agua.
En el momento en que llegó mi botellita de agua, su cuba y sus cigarros me di cuenta que parado atrás, estaba otro polo azul clarito, el original. Hacía un rato me lo habían presentado.
Diez minutos después el mesero llegó a cobrarle (al original) el agua, los cigarros y la cuba.
El viernes fui a una fiesta, después de saludarlo, me di cuenta que era el polo azul original (claro ya vestido de otro color) y esta vez lo había confundido con su hermano.
