El Problema de la Absurdez

Soy Valentina Opar, Marteska Trovinsky, Fabiola o María Teresa. Puedo ser rusa, inglesa, española o italiana según sea la ocasión.
A veces, actriz descansando de un rodaje en Oxford, hippie, junkie, groupie, mesera, locutora de radio, astróloga, ilegal, vidente, etarra, comunista o magnate.
He filmado cortos de las tortugas en peligro de extinción. Llegado tarde a clase porque me detuvo un operativo anti- terroristas, justificado cualquier asunto con un problema neurológico que me impide estructurar el pensamiento, entre otras
Al recapitular la serie de historias que brotan sin parar una pregunta se estaciona.
¿Estamos condenados a creer en el absurdo ó solo los absurdos creen en nosotros?